Y así como hubieron días, en los que agradecí a la vida por ponerte en mi camino, también hubieron noches, dónde maldecí que te hubieses atravesado.
Y no podrás decir que no te quise, porque hasta cuando más daño me hiciste, intenté entenderte.
Estoy acostumbrada a no ser prioridad en la vida de nadie y si me demuestras mucho amor voy a sentir que es mentira.
Quería enamorarme de alguien que, por primera vez en mi vida, también me amase a mí.